Aprender sin perderme
Hoy me he dado cuenta de algo muy sutil, pero muy importante. Estaba pintando, muy concentrada, conectada con lo que estaba haciendo. Había recibido una indicación, la estaba aplicando, estaba dentro del proceso. Entonces vino otra persona y me dio otro consejo, parecido pero distinto. Y, sin darme cuenta, cambié de dirección. Ahí sentí frustración. No porque el consejo fuera malo. Sino porque me había sacado de mi eje. Y de repente lo vi claro: esto no me pasa solo en pintura. Me pasa en la vida. Yo tiendo a integrar todo. Escucho, absorbo, comparo, proceso. No filtro rápido. No descarto fácilmente. Quiero hacerlo bien, aprender, crecer. Y eso, que es una fortaleza, también se convierte en un problema cuando dejo que la voz del otro sustituya a la mía. No es que los demás no sepan. Muchas veces saben más técnica, más teoría, más método. Pero hay algo que nadie puede saber mejor que yo: mi proceso interno, mi ritmo, mi intuición, lo que estoy buscando expresar. Hoy he entendido que apr...